La clasificación energética de un coche es un sistema que evalúa la eficiencia en el consumo de combustible de los vehículos, permitiendo a los consumidores comparar diferentes modelos en función de su rendimiento energético. Este etiquetado es obligatorio en España desde la aprobación del Real Decreto 837/2002, que transpone la Directiva 1999/94/CE de la Unión Europea.
¿Cómo se determina la clasificación energética?
La clasificación se basa en el consumo de combustible y las emisiones de CO₂ del vehículo en relación con su superficie. Para ello, se compara el consumo de cada coche con la media de consumo de vehículos de tamaño similar. Esta comparación se refleja en una etiqueta que asigna una letra, desde la A (más eficiente) hasta la G (menos eficiente), indicando el nivel de eficiencia energética del vehículo.
- A: si el consumo es como mínimo un 25% menor que la media.
- B: si el consumo es entre un 15% y un 25% menor que la media.
- C: si el consumo es entre un 5% y un 15% menor que la media.
- D: si el consumo es entre un 5% mayor y un 5% menor que la media.
- E: si el consumo es entre un 5% y un 15% mayor que la media.
- F: si el consumo es entre un 15% y un 25% mayor que la media.
- G: si el consumo es más de un 25% mayor que la media.
¿Dónde se puede consultar la clasificación energética de un vehículo?
El Instituto para la Diversificación y Ahorro de la Energía (IDAE) pone a disposición del público una Base de Datos de Consumos y Emisiones de Coches Nuevos, donde se puede consultar la clasificación energética de diferentes modelos. Esta herramienta permite a los usuarios comparar vehículos y tomar decisiones informadas basadas en su eficiencia energética.
Para aclararlo, la etiqueta de la DGT no tiene en consideración ni el consumo ni las emisiones sino simplemente la tecnología del vehículo (la norma de emisiones homologadas que supera, el tipo de combustible, etc.), esta clasificación de IDAE se centra exclusivamente en el consumo energético del mismo
Importancia de la clasificación energética
Conocer la clasificación energética de un coche es fundamental por varias razones:
- Ahorro económico: Los vehículos más eficientes consumen menos combustible, lo que se traduce en un menor gasto para el propietario.
- Impacto ambiental: Una mayor eficiencia energética implica menores emisiones de CO₂, contribuyendo a la reducción de la huella de carbono y al cuidado del medio ambiente.
- Incentivos y normativas: Algunos programas de ayudas y beneficios fiscales están vinculados a la eficiencia energética del vehículo, por lo que una mejor clasificación puede facilitar el acceso a estos incentivos.
En resumen, la clasificación energética de un coche es una herramienta esencial para evaluar su eficiencia y sostenibilidad, proporcionando información clave para una elección consciente y responsable.
• CEO TodoRenting.es