En 2023, muchas ciudades españolas deberán contar con Zonas de Bajas Emisiones. Así lo exige la Ley de Cambio Climático y Transición Energético, que entró en vigor el 21 de mayo de 2022.

Y es que entre las exigencias de esta normativa, está la de que todos los municipios españoles de más de 50.000 habitantes, además de los territorios insulares, tendrán que disponer de una zona acotada de bajas emisiones, o ZBE, siendo la fecha límite 2023.

Hablamos por tanto de que, a más tardar, el 1 de enero de 2023 en España habrá casi 150 municipios españoles con esta medida ya aplicada. ¿Cómo deben ser estas ZBE y qué ciudades deberán tenerla? Lo repasamos.

¿Qué es una ZBE?

Las Zonas de Bajas Emisiones no dejan de ser una respuesta a las peticiones que llegan desde la Unión Europea para que las ciudades reduzcan sus niveles de emisiones contaminantes. Son zonas, principalmente céntricas, en las que se controla el acceso de vehículos en función de su etiqueta medioambiental.

De una forma genérica, queda claro que el objetivo final de estas Zonas de Bajas Emisiones es el de reducir la huella contaminante en las ciudades.

¿Mi municipio contara con Zonas de Bajas Emisiones?

Si tomamos como referencia el censo de 2020, deberán disponer de estas zonas acotadas al tráfico para los vehículos más contaminantes las localidades de más de 50.000 habitantes.

Los ayuntamientos afectados por la nueva Ley de Cambio Climático saben que, antes de que llegue el 2023, deberán tener en sus ciudades una Zona de Bajas Emisiones. A su vez, están esperando a que llegue una ley definitiva que especifique cómo se deben regular estas ZBE.

En el borrador publicado por el Ministerio de para la Transición Ecológica y Reto Demográfico se adelantan algunas claves que todos los ayuntamientos deberán tener en cuenta a la hora no solo de diseñar sus inminentes ZBE, también a la hora de regularlas. Destaca por encima de todo la obligación de “rendir cuentas” y “adaptarse a las nuevas restricciones” cada 4 años; es decir, que deberán ir actualizándose con el paso del tiempo, algo que también deberán hacer Madrid y Barcelona en un plazo máximo de 4 años para adaptarse a lo que diga el nuevo texto.

¿QUÉ VEHÍCULOS SE VERÁN AFECTADOS POR LAS NUEVAS ZBE?

Los vehículos con el distintivo A de la DGT –aquellos que no tienen derecho a etiqueta– fueron los primeros en ver limitado su acceso a estas ZBE, con excepciones (a residentes, comerciantes, vehículos de emergencia o adaptados para personas con movilidad reducida). Los próximos en la diana de la DGT y de las ciudades serán los coches con etiqueta B y C, como ya viene incluso figurado en el borrador de la ley definitiva que regule las ZBE.

En este documento, además, se establece una jerarquía por modos de transporte que las ciudades deberán tener en cuenta a la hora de diseñar sus propias ZBE: en primera instancia, el peatón, seguido de la bicicleta, transporte público, vehículos con alta ocupación y movilidad compartida y, en último lugar, los vehículos particulares. Y entre estos últimos, la prioridad absoluta será para aquellos con etiqueta Cero.

¿QUÉ MULTAS TE PUEDEN PONER?

En la nueva Ley de Tráfico, aprobada en marzo de 2022, ya figura la multa común para todos los conductores que no respeten las normas de circulación y acceso que establezcan estas Zonas de Bajas Emisiones: 200 euros. Sin embargo, la Ley deja abierta la puerta a que sean los propios Ayuntamientos los que dictaminen la cuantía exacta de esta multa.

En un penúltimo paso antes de la llegada masiva de ZBE a España, el Gobierno ha abierto una fase de información pública del proyecto de Real Decreto para que se presenten alegaciones previas a la publicación de un documento definitivo que establezca, de una vez por todas, las bases comunes para regular las Zonas de Bajas Emisiones.