El renting entre particulares se está descubriendo como una opción cada vez más atractiva para los conductores. ¿Interesa más que comprar un coche?

El mercado automovilístico sufre una crisis importante en los últimos tiempos: El número de matriculaciones en España no deja de caer y muchos conductores se plantean seriamente si hacer un gran desembolso de dinero en comprar un vehículo nuevo.

Aparte de la compra tradicional de un vehículo, un conductor particular puede acceder a una alternativa cada vez más interesante: el renting. Una solución que recibe más y más ofertas de renting para particulares, que supone un alquiler a largo plazo de un vehículo nuevo. De hecho, según las últimas cifras del sector, uno de cada cuatro coches vendidos ya es a través de renting, una fórmula que no ha dejado de crecer a pesar de las dificultades actuales, marcando en los primeros 6 meses de año una subida del 6,31 por ciento.

VENTAJAS DEL RENTING PARA PARTICULARES

Sin necesidad de realizar grandes desembolsos de dinero o endeudarse por temor a lo que pueda suceder en el futuro, el renting a particulares permite acceder a programas flexibles de suscripción que se adaptan mejor a sus necesidades. El usuario sabe en todo momento cuál es cuánto va a pagar cada mes, incluyendo el mantenimiento, seguro, neumáticos y otros gastos dentro de una misma cuota mensual. Además, una vez que finalice su contrato actual al cabo de los años (normalmente seis como máximo), puede acceder de nuevo a otro vehículo, nuevo y que mejor se adapte a su nueva realidad.

Claro que la compra de un vehículo nuevo también tiene sus ventajas: sigue siendo la opción más demandada por los usuarios, ya que el sentido de propiedad de un bien sigue estando muy valorada por la mayoría de los consumidores. Con la situación actual, las marcas han apostado por realizar interesantes y jugosas ofertas y promociones.

En el caso de decidirte a comprar un vehículo, debes tener en cuenta que si es nuevo podrás decidir, si así lo deseas, los detalles exactos de tu coche desde el concesionario: equipamiento, motor, color, llantas, etc. También puedes acceder al extenso mercado de vehículos de segunda mano; sin embargo, y a pesar de poder acceder a un coche por mucho menos precio, te arriesgas a comprar un producto ya usado, del que no tienes certeza absoluta inicial de sus antecedentes y con varios años a sus espaldas. Con un vehículo nuevo o de renting, accedes a un vehículo de última generación, con todas las ventajas relacionadas con la seguridad, eficiencia, tecnología…

¿QUÉ INTERESA MÁS HABLANDO DE NUMEROS, EL RENTING O LA COMPRA?

Un ejemplo que podemos calcular, tras 48 meses de utilización del vehículo, el renting supone un ahorro de unos 16.000 euros respecto a la compra del mismo vehículo. ¿Dónde nos encontramos con este ahorro?

En primer lugar, en el mantenimiento. Tener un coche en propiedad implica tener que responder ante cualquier avería, reparación o labor de mantenimiento periódica. Con un contrato de renting, el conductor no tendrá que pagar ningún coste adicional a su cuota mensual, ya que dentro de esta se incluye el propio mantenimiento del vehículo y las reparaciones. Durante los primeros 48 meses, los costes de mantenimiento y reparaciones estimados podrían ascender aproximadamente hasta los 2.500 euros si el coche fuese de tu propiedad.

En lo que respecta los neumáticos, nos encontramos con la misma situación. Tener un contrato de renting incluye el cambio de los cuatro neumáticos, algo que, de tener el vehículo en propiedad, podría acarrear un coste de 1.000 euros en el caso de un SUV de tamaño medio. El coste del seguro obligatorio en un contrato de renting va incluido en la cuota mensual que el particular deberá pagar mes a mes, por lo que no supone un gasto extra; los cuatro años de seguro obligatorio a todo riesgo sin franquicia tienen un coste de unos 5.000 euros para el conductor propietario de este SUV medio.

A la hora de comprar un vehículo nuevo, el conductor tendrá que hacer frente a los gastos de matriculación, en función del tramo impositivo según sus emisiones de CO2. Hay que tener en cuenta que el nuevo ciclo de homologación WLTP ha dado pie a niveles de consumo y emisiones contaminantes homologadas más grandes, lo que ha encarecido el precio final de una gran mayoría de vehículos. Esto puede suponer un coste de matriculación superior a partir de este mes de enero de 2021. En un SUV medio como el de este ejemplo, este coste implicaría aproximadamente 1.500 euros.

Cuando el conductor de un coche de renting a particulares finaliza su contrato con la compañía en cuestión, tan solo deberá devolver el vehículo. Este no pagó por la compra, por lo que no recibirá nada por su venta, ya que el vehículo no ha sido de su propiedad. En el caso de haberlo comprado y vendido tras los primeros 48 meses, el propietario recuperaría 20.000 euros, procedente del precio de compra menos el coste total de la depreciación.

Y todo esto, tras cuatro años en los que el conductor con un contrato de renting ha venido pagando, siguiendo este ejemplo, una cuota de 400 euros al mes más IVA, mientras que el propietario que ha financiado su compra ha estado pagando 700 euros al mes más IVA. Una serie de ventajas en favor del renting a particulares con los números sobre la mesa: una opción disponible para todos los conductores y con ofertas en todos los segmentos del mercado.